Efecto terapéutico del ácido fólico en la esquizofrenia

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El empleo de vitaminas del grupo B en el tratamiento de los enfermos que

padecen esquizofrenia facilita su evolución y determina mejor pronóstico.

 

La descripción original de la esquizofrenia fue realizada por Emil Kraepelin en 1896, a la que denominó "demencia precoz", describiendo los síntomas primarios de este síndrome: asociaciones anormales, afecto anormal, conducta autista y ambivalencia. Posteriormente Eugen Bleuler acuño el concepto moderno de esquizofrenia.

La esquizofrenia viene tratándose con antipsicóticos desde la aparición de la primera publicación sobre el empleo de la clorpromacina en 1952. Esto representó una revolución de paradigma en el seno de la psiquiatría, cargada aún de reminiscencias psicoanalíticas, y conduciendo el interés de los clínicos sobre la biología.

A pesar de las expectativas creadas por la psicofarmacología, solo han respondido bien a estos medicamentos los síntomas positivos de la enfermedad. Estos son las alucinaciones, los delirios y la paranoia. Por el contrario, los llamados síntomas negativos de la esquizofrenia, apatía, retraimiento social e incapacidad de manifestar emociones, son los que ocasionan un deterioro progresivo del enfermo, a pesar de que no parecen tan graves como los síntomas positivos, pues los neurolépticos no pueden corregirlos.

El Dr. Hoffer y sus colaboradores, a mediados del siglo pasado, acreditaron con sus trabajos el interés terapéutico de las vitaminas, estableciendo que son las raíces de la psiquiatría, así como la medicina ortomolecular, como se conoce hoy en día. También fueron los primeros médicos en América del Norte que llevaron a cabo ensayos clínicos a doble ciego controlados sobre esquizofrenia, ya en fechas tan tempranas como fue 1952.

 

Abraham Hoffer

 

El Dr. Hoffer ya adelantó una hipótesis bioquímica plausible para explicar la causa de la esquizofrenia y de cómo la niacina y vitamina C podrían eliminar sus síntomas y prevenir las recaídas.

Ahora, acaban de descubrir que una de las razones del beneficio que producen las vitaminas en la esquizofrenia se debe a un gen que controla el metabolismo del ácido fólico en la sangre.

El ácido fólico es una vitamina que pertenece al grupo de las B e interviene en la síntesis de los neurotransmisores. Desde los años 60, se sabe que la deficiencia de folato está asociada con la aparición de la esquizofrenia. Además, hay investigadores que detectaron aumento de trastornos mentales tras hambrunas en China o en los Países Bajos, por poner ejemplos. Poseer una u otra versión de este gen, polimorfismo, es clave para la metabolización del folato y marca una gran diferencia en la respuesta a los suplementos vitamínicos que se utilizan para tratar los síntomas negativos de la esquizofrenia.

Las diversas versiones de un gen, compatibles con la vida y con una presencia entre la población superior al 1% se denomina polimorfismo. Esto es una variación en la secuencia de un lugar determinado del ADN entre los individuos de una población.

Recientemente, un equipo de investigación ha retomado estas observaciones clásicas y ha estudiado a 140 personas con esquizofrenia durante 16 semanas, hallando que las portadoras del polimorfismo con alto rendimiento del gen FOLH1 responden más al ácido fólico y a los suplementos con vitamina B12 que las portadoras de la variante de bajo rendimiento de este mismo gen.

Los autores del estudio convocaron a 140 pacientes con esquizofrenia y, al azar, los dividieron en dos grupos. El grupo ensayo recibió 2 mg de ácido fólico y 400 mcg de vitamina B12, que potencia el efecto del ácido fólico, diarios durante 16 semanas. El grupo control recibió píldoras de placebo, sin suspenderle el tratamiento normal.

Al inicio del estudio, los pacientes tenían síntomas moderados a graves, según reveló una evaluación con una escala para determinar la gravedad de los síntomas negativos.
El grupo tratado con el suplemento mejoró en las 16 semanas, pero recién cuando el equipo analizó qué variante del gen FOLH1 poseía cada participante se pudo identificar al subgrupo más beneficiado.

 

soledad

 

Los portadores del polimorfismo de alto rendimiento del gen eran los que mejor procesaban los suplementos. En esos participantes, los síntomas negativos cayeron unos cinco puntos, un cambio significativo que no se registró en los integrantes del grupo control con la misma variante del gen.

Agregó que, al inicio del estudio, los participantes con el polimorfismo del FOLH1 con alto rendimiento también tenían niveles de folato en sangre más altos que los participantes con la variante de bajo rendimiento.

Los valores de folato en sangre de los portadores de la variante de bajo rendimiento tratados con los suplementos finalmente alcanzaron los niveles de los portadores de la variante de alto rendimiento. Si estos participantes se hubieran mantenido con el tratamiento más de 16 semanas también habrían mejorado en la escala de evaluación de síntomas.

Pero, ¿como es qué si los estudios sobre la acción de las vitaminas arrancan de fechas tan tempranas como fue 1952 hoy en día aún se sabe tan poco sobre ellos? El Dr. Abraham Hoffer ya respondió esta cuestión: "la industria farmacéutica no gana prácticamente nada con las vitaminas, los minerales y los complementos dietéticos, en comparación con los miles de millones de beneficios que les reportan los medicamentos".

Desde hace más de sesenta años se sabe cómo paliar los síntomas negativos de la esquizofrenia y disminuir las recaídas. Lamentablemente, los psiquiatras asistenciales parecen dados a no hacer nada que las multinacionales de farmacia no hayan consensuado.