¿Regeneración del cerebro senil?

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¿Es posible generar en el cerebro

senil mitocondrias sanas y jóvenes?

 

El organismo del ser humano está compuesto por varias decenas de billones de células. Para lograr obtener energía y poder desempeñar todas y cada una de sus funciones, precisan producir cada una de ellas su propia energía. En caso contrario sobrevendrá la enfermedad.

La energía, fundamentalmente, se produce en el interior de las células dentro de unas organelas denominadas mitocondrias. El papel de las mitocondrias es el de fabricar energía a modo de diminutos generadores. De ellas depende la casi totalidad de nuestra vitalidad y el nivel energético del organismo.

Sin embargo, a medida que desempeñan su labor también "sufren un desgaste de materiales", un daño que se conoce como envejeciendo. Es así como se deterioran, los niveles de energía que producen van descendiendo y nuestros órganos se van haciendo menos funcionales.

Específicamente, la energía que producen se mide por el ATP, y el ATP se obtiene a partir de diversas reacciones en las mitocondrias. Sin ATP, nuestros cuerpos automáticamente se pararían, descomponiendose.

No es casualidad que el corazón y el cerebro tengan células particularmente cargadas de mitocondrias, ya que ambos son órganos que demandan elevados niveles de energía. Y es que la cantidad de mitocondrias dentro de una célula varía en cada tejido y órgano del cuerpo, así como con la edad.

Para generar ATP o energía nuestras mitocondrias necesitan glucosa y oxígeno. Pero por desgracia, el oxígeno crea radicales libres y la glucosa glicación. Por eso es importante proteger las mitocondrias para que se desgasten lo menos posible en su trabajo.

Hoy conocemos diversos compuestos que contribuyen a esa protección. Es el caso del ácido alfa lipoico, la vitamina B6 en forma de piridoxal-5-fosfato, o la Carnosina. También se conocen productos naturales que favorecen la generación de energía o ATP en las mitocondrias, como la coenzima Q10, la L-carnitina, o la ribosa.

En conjunto, la acción de estos nutrientes favorece la organización, la estructura y la función de las mitocondrias.

Dicho lo anterior, es fácil advertir la importancia crucial que tiene el proteger nuestras mitocondrias dentro de cualquier programa antienvejecimiento. Muchos biólogos consideran en la actualidad que la cantidad y calidad de nuestras mitocondrias podría ser un factor determinante de nuestra longevidad.

 

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Entonces, llega la pregunta capital: ¿Es posible generar nuevas mitocondrias que estén sanas y sean jóvenes?

Hasta ahora los únicos métodos para generar nuevas mitocondrias eran el ejercicio aeróbico extenuante o la restricción extrema de calorías, procedimientos poco viables a largo plazo y que limitan su empleo en amplias capas de población, como son los ancianos, los enfermos graves o niños pequeños. Aunque ya hace décadas que se descubrió la pirroloquinolina quinona (PQQ), un nutriente que no puede fabricar el cuerpo y que por tanto se considera como un nutriente esencial, cuya acción permite incluirlo en el grupo de las vitaminas B. Sin embargo, no fue hasta el 2010 cuando los científicos descubrieron que tenía la capacidad de generar nuevas mitocondrias.

Es más, el PQQ es un potente antioxidante, 5.000 veces más antioxidante que la vitamina C, siendo por ello que la pirroloquinolina quinona se ha demostrado ser capaz de:

- Proteger contra el envejecimiento neuronal protegiendo al gen DJ-1 de la oxidación, lo cual está involucrado en el desarrollo del Alzheimer.

- El PQQ protege de los radicales libres generados por el nitrógeno
en infartos inducidos.

- En animales, la administración de PQQ antes de un infarto inducido reduce las áreas dañadas del cerebro.

- Un estudio de 2010 halló que el PQQ puede prevenir la formación de placas beta-amiloides en el cerebro, considerada la fase crucial o más importante para el desarrollo del Alzheimer. En humanos, la administración de 20mg diarios de PQQ en personas de edad avanzada produjo notables mejoras cognitivas.

Actualmente la pirroloquinolina quinona ha demostrado desempeñar un papel crucial en la enfermedad de Alzheimer.

La proteína beta-amiloide daña a las neuronas de manera temprana en esta enfermedad al acumularse en las mitocondrias. Ahora, los científicos han descubierto una enzima clave que defiende a las mitocondrias del ataque de esta proteína. El organismo fabrica naturalmente la proteína beta-amiloide, el problema surge cuando fallan los mecanismos biomoleculares que degradan o eliminan esos factores tóxicos para el cerebro, como es el caso de la beta-amiloide, y bloquean la producción de energía de las mitocondrias.

 

Giorgio Napolitano. Nacido el 25/06/1925.  es un político italiano, 11º Presidente de la República desde 2006, y el primero y hasta el momento único en ser reelegido para el cargo.

Giorgio Napolitano, nacido el 29 de junio de 1925, es actualmente el XI presidente de la Republica Italiana. Hasta el momento el primero y único en ser reelegido. Un ejemplo magnífico de envejecimiento saludable e ideal.

 

Un estudio reciente cuyo objetivo era el estudio de la enzima IDE-Met1, que funciona como un "pacman" que come y degrada a las proteínas tóxicas impidiendo su acumulación en las mitocondrias, ha apreciado que en la enfermedad de Alzheimer esta enzima falla. Entonces, aplicando técnicas moleculares los autores de este trabajo han descubierto los factores que encienden y apagan los genes que fabrican al IDE-Met1.

Cuando los científicos activaron los factores que prenden los genes de esa enzima en una línea de células humanas que producen en exceso la proteína beta-amiloide, esas proteínas tóxicas fueron degradadas en las mitocondrias y el fallo en la función de las mitocondrias se revirtió.

También observaron un efecto similar al emplear la pirroloquinolina quinona o PQQ, la cual también estimulo la acción de los factores que inducen la fabricación de la enzima IDE-Met1.

Si bien se trata de un estudio in vitro, los resultados del trabajo abren vías para atajar la enfermedad de Alzheimer. Si se pudiera prevenir en etapas muy iniciales la acumulación del beta-amiloide dentro de las neuronas y evitar así el mal funcionamiento de las mitocondrias y la muerte celular, quizás se podría frenar el desarrollo de la enfermedad.

PQQ es un nutriente antioxidante que, según algunos científicos, funciona como vitamina y activador mitocondrial. Está presente en vegetales de hojas verdes y frutas como el kiwi y la papaya, cuya ingesta y/o absorción está disminuida en adultos mayores.

Otra opción es ingerirla como un suplemento nutricional. Pero siempre de acuerdo con la indicación de un médico.

En cualquier caso, la PQQ representa un recurso médico real que nos puede permitir prevenir con eficacia el deterioro cognitivo que supone la edad, los accidentes cardiovasculares o enfermedades tan desbastadoras como es la de Alzheimer.