Hongos Curativos II

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Setas medicinales

 

Se calcula que en nuestro planeta habitan aproximadamente ciento cuarenta mil especies de hongos, de las cuales sólo se conocen unas veintidos mil especies, de las que solo un pequeño porcentage, el cinco por ciento, han sido estudiadas. Así, del total, solo son comestibles mil especies y unicamente tres centenares se emplean por sus propiedades medicinales.

Actualmente se cultivan en torno a setenta especies, que si se añaden a las recolectadas, suman un total de más de cinco millones de toneladas de producción al año. Las especies más populares son los champiñones, a los que sigue en importancia el shiitake.

El mayor productor y exportador de setas del mundo es China –1,5 millones de toneladas al año de shiitake–, además de consumirlas en grandes cantidades, ya sea como alimento o en preparados fitoterapéuticos. Son cientos los compuestos antibacterianos, antivíricos y antifúngicos que producen las setas para sobrevivir en su medio y susceptibles de ser empleadas en medicina. Aparte de los antibióticos (Penicilinum), generan otros compuestos menos conocidos, como, por ejemplo, la ganomycin, una hidroquinona fabricada por el Ganoderma pfeifferi (pariente del hongo reishi), que resulta muy eficaz contra las temibles infecciones del Streptococcus aureus. Se trata de una bacteria resistente a los antibióticos que causa miles de muertes en los hospitales del mundo desarrollado.

Solo recientemente estamos volviendo a depositar el interés sobre unos organismos que han estado siempre en nuestros bosques y cuyas propiedades curativas ya conocían nuestros antepasados.

Aunque son mencionan las propiedades curativas de los hongos en el Papiro de Ebers –fechado en Egipto en el año 1.500 a.C.–, en Oriente su uso es habitual desde hace más de 4.000 años, tanto desde un punto de vista terapéutico como alimentario. Así, el primer libro donde se citaron los hongos medicinales fue en el "Libro de las hierbas de Shen Nongs" (2700 a.C.). Después, Li Shih-chen, durante la dinastía Ming, en otro tratado, recogió información de más de 20 especies de hongos.

Los chinos fueron los primeros en cultivarlos y a lo largo de los años no han hecho más que perfeccionar las distintas técnicas. Al principio –en el siglo XI–, utilizaban troncos de roble, abedul, saúco o álamos, pero, hoy en día, ese sustrato ha sido reemplazado por masas prensadas de distintos residuos agrícolas: desde las mazorcas de maíz desgranado hasta el bagazo de la caña de azúcar.

El shiitake es tan efectivo para tratar una gripe como para regular el sistema inmunitario en enfermedades como la artritis o la esclerosis múltiple.

Es curioso que en Occidente, a pesar de tener una riquísima farmacopea basada en las más diversas plantas medicinales, nunca se le otorgara demasiada importancia al poder curativo de las setas.

Dioscores, en el año 60 d.C., señala el uso del agarikon (Fomitopsis officinalis) tanto por sus propiedades tonificantes en el caso de enfermedades crónicas como para contrarrestar los efectos de picaduras de serpientes venenosas, un uso que también indicaban Hipócrates y Galeno. Más tarde, en el Renacimiento, se utilizó contra las infecciones digestivas y hepáticas, lo que implica que se reconocía su valor como estimulador del sistema inmunitario.

 

Agarikon

agarikon (Fomitopsis officinalis)

 

No hay evidencias sobre el uso médico del maitake, pero se sabe que era muy apreciado por los romanos debido a su particular sabor a pollo. De hecho, su nombre popular es gallina de los bosques, concretamente de los de robles y castaños, en los que todavía hoy es posible encontrarlos sin dificultad.

Es curioso que los hongos que figuraban en la antigua farmacopea occidental y que tenían un uso medicinal popular fueran quedando en el olvido, mientras que en Oriente –especialmente, en China y Japón– las setas siguieron siendo consideradas como un alimento con efectos curativos. En esta zona continúan utilizándose tanto en las comidas como en infusiones y preparados, en los que se combinan con otras plantas medicinales para combatir determinadas dolencias.

Estas especies son las mismas que retornan de nuevo a Occidente con nombres chinos o japoneses, pero lo cierto es que siempre han estado en nuestros bosques y que durante muchos años fueron usadas con los mismos o similares fines curativos. Prueba de ello es que el famoso Hombre de Ötzi, el cazador que se congeló hace unos 5.300 años en los Alpes, llevaba en su morral varios ejemplares disecados de Piptoporus betulinus, una seta frecuente en los bosques de abedules, rica en ácido poliporénico, y que destaca por su notable acción bactericida y antitumoral.

 

Las más interesantes:

 

Son muchos los hongos con usos terapéuticos debido a sus propiedades medicinales, pero de entre todos ellos destacan los que hoy en día forman la trilogía más famosa en la medicina tradicional china:

 

Shiitake (Lentinus edodes)

 

El shiitake (Lentinus edodes) es probablemente el hongo más estudiado y más popular en sus usos terapéuticos. Su sombrero carnoso tiene varios centímetros de espesor y es muy sabroso, con un ligero toque ahumado. Muy apreciado en Oriente desde hace más de 1.000 años, por sus numerosas propiedades medicinales: vitamina B2 (crecimiento), B12 (antianémica), dosis altas de proteínas y de sales minerales, etc. De este hongo se extrae un poderoso polisacárido antiviral: el lentinano, muy efectivo para el tratamiento de una gripe y para regular el sistema inmunitario, lo que lo hace útil para tratar enfermedades como la artritis. También es rico en polifenoles y muy rico en selenio, compuestos que le confieren un alto valor nutricional y antioxidante. Además, es una fuente importante de vitamina D, característica que comparte con muchas otras especies de hongos comestibles.

Diversos estudios han señalado su capacidad para disminuir el colesterol plasmático, la fracción LDL, la relación LDL/LDH y los triglicéridos en sangre, lo que permite que se puedan considerar sus propiedades como protector cardiovascular. En esta línea, metabólica, también es conocido su efecto hipoglucemiante. Recientemente, también se ha demostrado que goza de propiedades hepatoprotectoras frente a lesiones tóxicas agudas, posiblemente debido a sus propiedades antioxidantes.

 

Lentinus edodes

shiitake (Lentinus edodes)

Los polisacáridos del Lentinus edodes han demostrado una actividad potente estimulando la inmunidad, lo que sugiere su utilización para el tratamiento de las enfermedades cancerosas. Por ejemplo, los extractos micelares de este hongo muestran actividad citotóxica directa sobre células de carcinoma hepatocelular. Así mismo, es capaz de aumentar la tolerancia a la quimioterapia en casos de cáncer avanzado. Quizás esto sea posible debido a las propiedades antioxidantes que sus extractos demuestran, propiedades que pueden suponer un notable interés en medicina antienvejecimiento. También se ha demostrado que posee propiedades antivirales, siendo de particular interés la inhibición que ejerce sobre la transcriptasa inversa del VIH 1, antiprotozoarias y antibióticas. Esta actividad antibiótica cobra interés actualmente debido al incremento de gérmenes multirresistentes frente a los antibióticos, en particular en infecciones nosocomiales, hospitalarias, cada vez más frecuentes, más rebeldes y de peor pronóstico.

En este mismo sentido, se ha comprobado que diversos compuestos extraídos de este hongo aumentan la resistencia a las infecciones en los enfermos con un compromiso inmunitario, y demuestran efectos positivos sobre las células dendríticas, en la función de los linfocitos NK y sobre la producción de interleuquina 12. También atenúan la respuesta inflamatoria sistémica mediante la regulación de la secreción de cortisol y la norepinefrina .Así, el aumento de la función inmune puede deberse a que estos extractos disminuyen la concentración plasmática de las hormonas del estrés y las catecolaminas.

En general, y debido a las propiedades enumeradas, el Lentinus edodes es un recurso fitoterápico de elección en el tratamiento complementario de los procesos oncológicos, casos en los que se ha demostrado útil su suplementación.

También ha demostrado propiedades útiles para la salud bucodental, previniendo la aparición de gingivitis y la generación de caries, al inhibir a las poblaciones de microorganismos que las ocasionan.

Es el hongo medicinal más cultivado en el mundo, aunque el principal país productor y exportador es China. Se recomienda no comer más de 90 gramos al día de esta seta fresca o de 6 a 16 gramos cuando está deshidratada. Por lo que respecta a los extractos, están estandarizados según su contenido en lentinano.

Por su sabor fuerte y agradable, es muy utilizada en revueltos con otras especies o acompañando guisos de carne o estofados. Desecada y vuelto a rehidratar durante 30' con agua tibia, se puede consumir en forma de sopas o infusiones. Señalar que para que se liberen los polisacáridos contenidos en la quitina de sus membranas, el shiitake debe de hervirse antes de comerlo.

Actualmente, es fácil encontrarlo fresco en mercados y grandes superficies comerciales.

 

Reishi (Ganoderma lucidum)

 

El Ganoderma Lucidum se encuentra distribuido por todo el mundo, tanto en zonas tropicales como en templadas, incluyendo Norteamérica, Sudamérica, África, Europa y Asia. Crece como un parásito o saprófito, sobre una gran variedad de árboles. Es un hongo suave (en estado verde), coriáceo, y plano, con un sombrero conspicuo rojo barniz, arriñonado en forma de tapa y, según la edad del ejemplar, de color blanco o marrón en la zona de los poros.

En España se le denomina Hongo Pipa, y es usado en decoración. Sin embargo, en Asia goza de especial veneración, donde se ha utilizado en la medicina tradicional china como un medicamento por más de 2.000 años, convirtiéndose en una de las más antiguas setas de las que se tenga conocimiento hayan sido utilizadas en la medicina.

Debido a los beneficios para la salud que se le atribuyen y a la ausencia de efectos secundarios, ha logrado una buena reputación en Oriente como complemento alimenticio con efectos curativos. Si bien el reishi (Ganoderma lucidum) se produce en menor cantidad que el Lentinus edodes, es, en cambio, el hongo oriental más universalmente reconocido, siendo sus propiedades fundamentales la de potenciar el sistema inmunitario (interleuquinas 1 y 2) y su efecto inhibidor del crecimiento tumoral. Destacan también sus propiedades hepatoprotectoras, ya que favorece la renovación de las células del hígado. Además, se utiliza contra el estrés, adaptógeno, y el colesterol. Los límites de ingesta son similares a los del shiitake.

Poseen algunas propiedades antitumorales, inmunomoduladoras, inmunoterapéuticas y antioxidantes, como demuestran diversos estudios sobre los polisacáridos, terpenos y otros compuestos bioactivos aislados de micelio y cuerpos fructíferos de este hongo. El Ganoderma presenta propiedades adaptogénicas (antiestresantes), se emplea en la lucha contra los alergénos y la hipertensión, debido a la presencia de triterpenos.

El envejecimiento se acompaña por la senescencia de las neuronas, lo que supone un factor relevante para el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas relacionadas con la edad, como es la enfermedad de Alzheimer. La disminución de los niveles del factor de crecimiento nervioso (NGF) provoca descensos importantes en el funcionamiento de las células del cerebro y dificulta la regeneración de la red de comunicación neuronal. Ahora se sabe que el Reishi es un alimento funcional, capaz de mitigar esta deficiencia, causando una marcada estimulación de la neurogénesis sin efectos citotóxicos perceptibles.

Además de las propiedades enumeradas, también ha demostrado que es antiepiléptico, antiinflamatorio, antiviral, empleado contra parásitos, fungicida, antidiabético, hipotensor, y protege al hígado. También se ha mostrado útil para inhibir la agregación plaquetaria, y para bajar la presión arterial, el colesterol y el azúcar en la sangre. Támbién se le considera estabilizante de la presión arterial, antioxidante, analgésico, diurético y tónico nervioso. Se ha utilizado en la prevención y tratamiento de la bronquitis cardiovasculares, y en el tratamiento de los triglicéridos elevados, la presión arterial elevada, la hepatitis, las alergias, la quimioterapia de apoyo, el apoyo frente a la infección por VIH, e incluso para la fatiga y el mal de altura.

 

ganoderma lucidum

Reishi (Ganoderma Lucidum)

 

Respecto de su actividad antitumoral existían pocas evidencias clínicas y experimentales al respecto, pero en los últimos años están apareciendo estudios de laboratorio que ponen de manifiesto efectos antineoplásicos ante diversos tipos de cánceres. También en algún ensayo en humanos ha mostrado resultados prometedores. Este efecto antitumoral del Ganoderma parece que se debe a distintos mecanismos o modos de actuación: acción mediadora sobre las citoquinas, inhibiendo la angiogénesis (la formación de vasos arteriales que nutren al tumor), induciendo la apoptosis (muerte espontánea y natural de las células) de las células tumorales. También estos efectos pueden ser debidos a otros mecanismos, como inhibir el crecimiento de células con receptores hormonales masculinos o femeninos (andrógenos y estrógenos), habiendose demostrado que posee propiedades antiandrogénicas, lo que reviste particular interés cuando se trata del cáncer de mama o de próstata.

Asimismo se ha invocado otro tipo de acciones antitumorales del reishi diferentes como el actuar como agente directamente citotóxico (acabando con células tumorales). O impidiendo la migración de las células tumorales, frenando o dificultando la aparición de metástasis.

Merced a todos estos mecanismos de acción y otros, la acción del Ganoderma lucidum se ha evidenciado en los cánceres de mama HER-2, próstata y pulmón, colon, recto, células leucémicas y otros.

Se recomienda, por lo general, que se utilice en combinación con otros tratamientos médicos prescritos, y como parte de una futura fórmula zheng con el apoyo de una gran variedad de hierbas. El extracto de Ganoderma ha sido contratado para ayudar a reducir o eliminar los efectos secundarios de la radio y quimioterapias si se toma antes, durante y después de los tratamientos. Se ha comprobado clínicamente para reducir los efectos secundarios como la pérdida de cabello, náuseas, vómitos, estomatitis, dolor de garganta, pérdida de apetito e insomnio.

Algunos estudios indican que el ácido ganodérico tiene algunos efectos protectores contra la lesión hepática por virus y otros agentes tóxicos en ratones, lo que sugiere un beneficio potencial de este compuesto en el tratamiento de enfermedades del hígado en los seres humanos.

 

Maitake (Grifola frondosa)

 

El Maitake es un hongo que crece como parásito en la base de árboles vivos, tanto de coníferas como de caducifolios (principalmente especies de Quercus, pero también de Acer, Betula, Carpinus, Castanea, Fagus y Ulmus). Se puede encontrar en bosques templados de Asia y Europa, y al este de Norteamérica.

Grifola frondosa (Dicks.) Gray es un hongo basidiomiceto perteneciente a la familia Meripilaceae del orden Polyporales. Macroscópicamente presenta basidiocarpos anuales, de grandes dimensiones (de 40-50 cm de ancho, incluso hasta 1 m de diámetro) que pueden alcanzar varios kilos de peso (hasta 18-20 kg) y que se desarrollan en la base y tocones de los árboles. Los basidiocarpos están ramificados y formados por un gran número de pequeños sombreros de unos 8 cm de diámetro, en forma de abanico, que se encuentran imbricados. Los pequeños sombreros son de color gris a pardo por la parte superior y en la inferior tienen pequeños poros de un color blanquecino.

Es uno de los hongos más apreciados en Japón desde hace miles de años. Su nombre genérico hace referencia al grifo, animal mitológico mitad león, mitad águila. "Maitake" es su nombre en japonés y significa "hongo que baila", debido a que el aspecto del hongo recuerda a un baile de mariposas. También se dice que su nombre deriva del hecho de que cuando la gente lo encontraba empezaba a bailar de alegría, dado su delicioso sabor y lo beneficioso para la salud de su consumo. Durante la época feudal se podía cambiar por su peso en plata. Para el científico japonés que más lo ha estudiado, el Dr. Hiroaki Nanba, el G. frondosa es "el Rey de los hongos".

En inglés se le conoce con el nombre de hen of the woods. En español se ha castellanizado a políporo frondoso, en catalán se denomina gírgola de castanyer y en euskera ardagai erraldoi.

 

Maitake-3

 

Las propiedades del maitake (Grifola frondosa) son casi las mismas que las de los dos anteriores, aunque se debe destacar su poder antitumoral. En las pruebas de laboratorio, ha demostrado que inhibe el desarrollo de sarcomas en el 98% de los ratones infectados. En cuanto a la dosis, se aconsejan entre tres y siete gramos al día de hongo deshidratado.

De los principios activos que han sido aislados en hongos con demostrada actividad antineoplásica e inmunomoduladora, la mayoría tienen relación química con la estructura ß-D-glucan (polímeros de d-glucosa con otros monosacáricos) o ß-D-glucanos enlazados a proteínas (llamados péptidos-polisacáridos o proteoglicanos). Por regla general, los proteoglicanos ofrecen mayor actividad inmunoestimulante que los glucanes libres.

En 1984 el Dr. H. Nanba identificó en el micelio y cuerpo frutal del maitake, una fracción con capacidad de estimular a los macrófagos, denominada fracción-D, que es una forma estandarizada de compuestos polisacáridos (beta- 1,6 y beta-1,3 glucan) y una proteína con un peso molecular cercano a 1.000.000. El Dr. H Nanba señala que entre los diferentes betaglucanos y los beta-glucanos que se encuentran en la fracción-D del Maitake hay diferencias, pues estos tienen una estructura única y compleja, conteniendo ambos: una cadena principal 1,6 con mayor grado de ramificaciones 1,3 y una cadena principal 1,3 con ramificaciones 1,6.

En la década de los noventa, el profesor Nanba, junto a su colaborador Keiko Kubo lograron una mayor purificación de la fracción-D, que condujo al aislamiento de un compuesto más potente, la fracción-MD. Esta fracción es un polvo higroscópico pardo, neutro a débilmente ácido, con un peso molecular cercano a 1.000.000.

Tanto la fracción D como la fracción MD son consideras seguras y libres de toxicidad.

Diez principios activos provenientes de hongos medicinales han demostrado eficacia clínica significativa en el tratamiento de las neoplasias humanas y el Sida, entre ellos destacan: la Fracción D, la Fracción MD, el Grifolan, los glucanos y proteoglucanos del Maitake.

Numerosos estudios vienen a confirmar que el maitake ofrece importantes beneficios en la inmunidad. Promueve la acción de los macrófagos y de otras células del sistema inmunitario, tales como linfocitos natural killer (NK) y células T-citotóxicas (Tc) que atacan a las células tumorales. El maitake también aumenta la eficiencia de las células inmunocompetentes aumentando los niveles de interleuquinas 1, 2 y linfoquinas. El resultado final es un aumento de los sistemas de defensas contra infecciones, SIDA y cáncer. Las fracciones de Maitake ofrecen una acción antitumoral específica, retardando el crecimiento, e incluso ocasionando la muerte de líneas celulares pertenecientes a tumores de colon, mamapulmón, gástrico, hepático, próstata, cerebro, vejiga, riñón y de otros órganos.

Los investigadores han identificado varias formas por las que Maitake puede beneficiar al paciente con cáncer:

I) Evitando la malignización de células sanas;

II) Contribuyendo a prevenir metástasis;

III) Retardando o deteniendo el crecimiento tumoral;

IV) Utilizado como coadyuvante de la quimioterapia aumenta su eficacia y disminuye los efectos secundarios.

Aunque no se puede afirmar que el Maitake constituye la cura del cáncer o el SIDA, mantiene la calidad de vida de los pacientes y potencia el sistema inmune, lo que resulta en una remisión de las células cancerosas y una mejoría de los parámetros inmunológicos, sin efectos secundarios.

Además de sus propiedades antitumorales, en los últimos años distintos investigadores han descrito otros efectos terapéuticos:

a) antifúngico;

b) antibacteriano y antiparasitario;

c) antivírico (influenza, VHS-1, VHB);

d) antivírico (VIH), confirmado por el Instituto Nacional de la Salud de Japón y por el Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU. en 1992. El Dr. H Nanba y sus colaboradores estudiaron los efectos de tabletas con 6 gramos de Maitake y dosis de 20 mg de fracción MD junto con tabletas de 4 gramos, ingeridas diariamente durante un año en 35 pacientes seropositivos. Los investigadores monitorearon el número de CD4+ (células T-helper), carga viral, síntomas de infección por VIH, presencia de enfermedades secundarias y sensación de bienestar. Los efectos sobre los recuentos de células T-helper y carga viral fueron variables: el recuento de células T helper aumentó en 20 pacientes, disminuyó en 8 y se mantuvo estable en 4. La carga viral disminuyó en 10 pacientes, aumentó en 9 y se mantuvo estable en 2. Ochenta y cinco% de los pacientes reportaron un aumento en la sensación de bienestar relacionada con diversos síntomas y enfermedades secundarias propiciadas por el VIH. Los investigadores concluyeron que la fracción MD actúa en varios niveles: inhibe directamente al VIH; estimula los sistemas inmunes de defensa contra el VIH y enfermedades oportunistas.

e) antihipertensivo en ratas y humanos;

f) anticolesterolemiante e hipolipemiante;

g) anti-hepatitis en ratas y humanos;

h) antidiabético en ratones y humanos;

i) Tónico adaptógeno, útil en el síndrome de fatiga crónica;

j) anti-osteoporótico;

k) estimula la neurogénesis, pudiendo proteger de la enfermedad de Alzheimer;

l) lipolítico, disminuye el acúmulo de lípidos en el tejido adiposo pardo o grasa marrón, control del peso;

m) combate el estreñimiento;

n) protector hepático;

o) actividad antioxidante;

p) presenta interés en el control de la candidiasis vaginal;

q) papel de los ß-glucanos como cicatrizantes de la piel;

r) Antiinflamatorio y antiálgico;

s) Disminuye el dolor y la inflamación en la enfermedad intestinal crónica;

t) facilita la ovulación en el ovario poliquístico.